El placer de la lectura

 

Defensores de la cultura sin barreras. Lugares de conversación y de encuentro. Espacios de debate, centros de pensamiento crítico o negocios que tratan la literatura con la atención y el cariño que se merece. Todo esto y más alcanza para definir a las librerías de proximidad, esos locales cercanos, abiertos y dinámicos donde siempre suceden cosas.

            Frente al poderío de las grandes empresas que dominan la venta de libros por internet, las pequeñas librerías dan vida y alma a los barrios de la ciudad y aportan esa sensación de comunidad que nunca podrán ofrecer los gigantes del comercio electrónico. Como tampoco podrán igualar esa íntima sensación de felicidad que suscita deambular por estanterías llenas de libros o escuchar los acertados consejos de los libreros. Eso solo es y será patrimonio exclusivo de estos auténticos salones abiertos al conocimiento y el entretenimiento.

 

Abrimos página. Celebramos la lectura.

 

Las librerías en Santander tienen dos claros referentes: Estvdio y Gil, dos emblemas de la actividad comercial y social de la ciudad cuyas dimensiones culturales han traspasado fronteras hasta convertirse, cada uno en su momento, en auténticos referentes del libro en España.

La primera, fundada en 1947 y ligada a la familia García-Barredo, ha desarrollado una profusa actividad editorial con la publicación de centenares de títulos, todos de autores cántabros o relacionados con la región, que le han valido el premio nacional de Librería del Año en 1976, entre otros reconocimientos. Hoy sus dos locales de la ciudad –en las calles San Francisco y Burgos– siguen siendo parada obligada para los amantes de la lectura.

La segunda, con más de medio siglo de existencia y tres comercios abiertos –Hernán Cortés, San Fernando y General Dávila– se ha convertido en uno de los espacios más dinámicos de la capital cántabra con la programación habitual de exposiciones, presentaciones, conferencias, talleres, cuentacuentos y otras actividades. Su espíritu, de continua búsqueda y formación, le ha merecido recientemente el Premio Nacional de Librería Cultural y el aplauso de miles de lectores que reconocen su esfuerzo por continuar leyendo, recomendando, hablando, escuchando y buscando el libro.

            Pero no son ni mucho menos las únicas referencias. Antes al contrario, hay otros muchos comercios diseminados por prácticamente toda la trama urbana que también dan servicio y atención a quienes buscan refugio en el placer de la lectura en todas sus variantes.

Ediciones Tantín (Camilo Alonso Vega, 10) es un sello editorial creado en 1983 dedicado fundamentalmente a la publicación y edición de libros relacionados con Cantabria. Con más de 600 títulos publicados que distribuye a librerías de todo el país, este espacio también ofrece libros de otras editoriales cántabras o de temática regional.

La Vorágine (Cisneros, 69) es un sugerente y acogedor espacio de cultura crítica con más de 5.000 títulos de ensayo, poesía y narrativa independiente, además de libros infantiles libres de prejuicios y alguna que otra joya impensable.

De su lado, la delegación de Aida Books&More en Santander (San José, 16) pone a la venta libros donados para poder financiar con los beneficios proyectos de cooperación. Un espacio donde encontrar todo tipo de libros a precios muy bajos. También organiza talleres y actividades culturales y singulares propuestas para conocer más sobre la cooperación al desarrollo.

Utopía (Alta, 46), por su parte, es una diáfana librería especializada en libros de psicología y psicopedagogía, de género, educación social, trabajo social y servicios sociales, y cooperación al desarrollo y, en general, en todas aquellas disciplinas relacionadas con el desarrollo personal y social de las personas, tanto en nuestra sociedad como en aquellas, nada lejanas, llamadas países en desarrollo.

Pero si lo que buscas es libros antiguos y de segunda mano, entonces puedes acercarte hasta Kattigara (San Luis, 5) una diáfana librería generalista de segunda mano con más de 22.000 referencias de todos los géneros, salvo de texto, Un buen lugar para encontrar rarezas, descatalogados, libros de coleccionismo y de ocasión.

Carmen Alonso Libros (Cisneros 17) reúne por su parte un más que sugestivo fondo general de libros antiguos centrado especialmente en la literatura y el arte del siglo XX.

Otra muy interesante opción es Libros Antuñano (Alonso, 5), un seductor y atractivo lugar para los libros antiguos, descatalogados o huérfanos que buscan dueño. Una librería de lo viejo comprometida con el desarrollo de actividades culturales como club de lectura, talleres de escritura creativa, presentaciones de libros, conciertos…

La última en llegar a la ciudad especializada en libros de segunda mano ha sido Re-Read (Rualasal, 11), una franquicia low cost que apuesta por un modelo de negocio basado en la compra-venta de ejemplares en perfectas condiciones a precio fijo. Porque siempre hay libros leídos y libros por leer, como reza en su cartel a la entrada.

El universo del cómic, por su parte, cuenta igualmente con sus propios espacios especializados. Uno de ellos es Nexus-4 (Madrid, 10), un amplio y sugerente espacio para los apasionados de las viñetas que también ofrece complementos, juegos y merchadising.

Némesis (Gravina, 9) es una tienda especializada en libros, comics y novela gráfica, así como en otros artículos de ocio relacionados con la fantasía y ciencia ficción y los juegos de cartas, rol, estrategia y de mesa.

Otra alternativa es Distrito Zero (Alonso, 15), un comercio que ofrece juegos, desde los más sencillos para niños a partir de 3 años, hasta los más complejos, para los más exigentes y empedernidos jugadores de estrategia. Además, en esta tienda también hay cabida para otras muchas aficiones, como los cómics, novelas de temática fantástica o de ciencia ficción, juegos de rol, merchandising y un largo etcétera.

Por su parte, en Asunto Tornasol (García Morato, 9) ofrecen libros, cómics, cd's, vinilos, antigüedades, objetos curiosos, además de un rincón de lectura para los más pequeños de la casa.

Por último, los libros de texto de segunda mano también tienen su espacio en Giralibro (Guevara, 31), una librería especializada en poner a girar los libros escolares que guardamos en los cajones.