La facturación crece un 19% sobre el año pasado, si bien se mantiene plana en términos mensuales.

 

El comercio minorista aumentó sus ventas un 18,8% en mayo respecto al mismo mes de 2020, en un dato muy condicionado aún por la pandemia del año pasado y que recoge, de hecho, un descenso de 20 puntos en el ritmo de crecimiento debido al efecto base: abril de 2020 fue la etapa del confinamiento más duro. En términos mensuales, las ventas al por menor han arrojado un crecimiento del 4,2% sobre abril, si bien el dato queda en un 0% cuando se eliminan los efectos estacionales o de calendario, tras retroceder medio punto el mes pasado.

Las cifras, en todo caso, sí están recogiendo el efecto de la desescalada, en particular por el fuerte crecimiento de las ventas en el segmento textil, el más vapuleado por la pandemia. Así, el índice de negocio en la categoría «equipo personal» del INE, que incluye ropa, zapatos y complementos, ha crecido un 9,9% en tasa interanual y un 110% sobre el año pasado.

Los meses de pandemia provocaron una depresión sin precedentes en este sector, a medida que los consumidores aumentaban la compra de alimentos (debido al cierre de la hostelería y al teletrabajo) y, particularmente, a equipo para el hogar (muebles, bricolaje, electrónica). También cayeron a mínimos las ventas en gasolinera. La reapertura de las actividades ligada a la vacunación ha invertido la tendencia.

Así, además, del avance de las ventas en el textil, mayo terminan con una caída mensual del 2,9% en las ventas de alimentación y con un avance del 6,2% en las ventas en estaciones de servicio. En términos interanuales las ventas en estaciones de servicio suben el 61,3%. Las ventas de equipo personal, suben un 0,7% en el mes, pero en el año mantienen un crecimiento del 45%.

En cuanto al tipo de distribución, las grandes superficies vuelven a recuperar pulso. Los hipermercados y centros comerciales se vieron muy castigados también por la pandemia, y ahora arrojan un crecimiento mensual del 0,9%, un 45% en términos interanuales. El resto de modos de distribución mantienen las cifras del mes pasado, si bien las grandes cadenas (más de 10 establecimientos) notan la pérdida de pulso en la alimentación con una caída mensual de, 0,3%.

Esta categoría, de hecho, es la que menos sube también en términos interanuales, apenas un 4,4%, en la medida en que los supermercados ya mantuvieron la facturación el año pasado. Las tiendas de más proximidad (solo con un establecimiento) retroceden su facturación un 0,1% pero crecen un 13,4% anual, y las pequeñas cadenas (menos de 10 establecimientos) crecen con más fuerza, un 35% en el año.

Fuente: Cinco Días