Las tiendas buscan seducir a sus clientes a través de los sentidos.

 

El marketing sensorial permite mejorar la experiencia del consumidor en los espacios comerciales. La tecnología desarrolla herramientas capaces de seducir a través del olfato, la vista y el oído a los consumidores para aumentar su permanencia en tienda y las probabilidades de compra

Un buen olor en un comercio garantiza que los clientes se queden más tiempo, y la tecnología puede colaborar a que eso ocurra y mejorar la experiencia de compra. Esta es una de las máximas del marketing en las que se basa el trabajo de la compañía madrileña The Sensory Lab, que desarrolla tecnología para conseguir esa mejora entre los consumidores cuando van de compras. “Si estoy a gusto, permanezco más tiempo, la probabilidad de compra se incrementa”, asegura Isidro Sánchez-Crespo, CEO de la compañía, en el vídeo que acompaña a este artículo.

The Sensory Lab comenzó hace una década ofreciendo servicios de ambientación musical para espacios públicos. Hoy su labor consiste en seducir el oído, el olfato y también la vista de todo el que se acerque por alguno de los establecimientos con los que trabajan, ya sea una sucursal bancaria, un parador o un supermercado.

Sánchez-Crespo pone un ejemplo: a través de la megafonía se lanzan mensajes periódicos relacionados con la sección de panadería. “Sabemos que le tenemos que impactar dos veces para que sea efectivo el mensaje publicitario desde el punto de vista del audio”, puntualiza Sánchez-Crespo.

Ese impacto auditivo, añade, se complementa con uno visual en forma de pantalla que muestra, por ejemplo, pan o bollería y el mensaje de que a cierta hora se está horneando. La estrategia se remata con un estímulo olfativo: el consumidor percibe un aroma vinculado al pan recién hecho.

La compañía analiza variables como el comportamiento de los consumidores, el número de visitantes, la frecuencia con la que entran y salen o el tiempo medio que permanecen en el interior, y los relaciona con sus acciones sensoriales para averiguar su eficacia en la seducción del cliente. Sánchez-Crespo asegura que su objetivo directo no es provocar más ventas, sino optimizar la experiencia para ayudar a la toma de decisiones de los potenciales compradores.

En el vídeo que encabeza este artículo, elaborado por El Observatorio Vodafone de la Empresa, Sánchez-Crespo y Ricardo Guzmán, director de Sistemas de Información de The Sensory Lab, explican en profundidad cómo la tecnología sensorial influye en los consumidores.

 

Fuente: El País