Diciembre 2019-mayo 2020

Precio, facilidades y accesibilidad. Estas son, a juicio de la mayoría de los analistas, las tres variables que más condicionan los hábitos de compra de los consumidores de hoy en día. La proliferación de grandes superficies y el creciente auge de las ventas ‘online’ han obligado al comercio tradicional a tener que reinventarse para tratar de sobrevivir en un sector al que la crisis ha golpeado como a pocos. El pequeño comercio de Santander es consciente de esta nueva realidad y de que el futuro requiere capacidad de adaptación para saber convivir con estos y otros canales de venta. Puede ser que las grandes cadenas y el comercio electrónico marquen el paso, pero no acabarán con las tiendas físicas. Así lo estiman los expertos, que auguran a los establecimientos tradicionales infinitas posibilidades de negocio si aprovechan las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías y cuidan y potencian sus valores intrínsecos, esos que nunca estarán al alcance de la competencia: la proximidad, la confianza y el trato directo con el cliente.