Julio-diciembre 2020

Sabedores de sus fortalezas, el comercio tradicional mantiene vivo el espíritu que ha hecho de esta ciudad un lugar cómodo y con encanto para ir de tiendas. De la mano de comerciantes veteranos y de jóvenes emprendedores, el centro de Santander es hoy un espacio abierto y con pujanza reflejo de un comercio de calidad y prestigio y con cierto aire de exclusividad. Un gran corazón urbano que late con fuerza gracias al empuje de las históricas zonas comerciales, pero también de otras que van surgiendo reflejo de las modernas inquietudes y de las frescas iniciativas puestas en marcha por autónomos y pequeños empresarios locales.